Cuando la profesionalidad y el respeto trascienden generaciones

Cuando la profesionalidad y el respeto trascienden generaciones

Pareciera que fue ayer cuando Zucel Duany, Jefa del Centro de Atención Telefónica de la División Territorial de ETECSA en Santiago de Cuba, dio sus primeros pasos por las oficinas de la entidad, sin embargo han pasado más de cincuenta años y llegó el momento de decir adiós a su vida profesional.

Sus compañeros se dieron cita en una de las locaciones que por más de medio siglo fuera su segunda casa, para entre risas, lágrimas y emociones encontradas, ser testigos de una velada matizada en lo esencial por el homenaje a una de las mujeres que constituye referencia en materia de profesionalidad y sentido de pertenencia en la unidad organizativa.

Así destacó en su cuenta de Facebook Keyttia Sánchez Menéndez, especialista de Comunicación de la empresa en el territorio, al referirse a la despedida realizada por sus compañeros de trabajo a la destacada fémina.

sucel 2“Es Zucel ejemplo de abnegación y lo será por siempre para todas las generaciones de telecomunicadores santiagueros”, afirmó.

Las palabras dedicadas por muchos de sus compañeros demuestran la valía de quien no solo supo ser cuadro, colega y amiga, sino también hizo de su colectivo una gran familia.

Yennelis Cobas Sánchez expresó: Sin lugar a duda ejemplo de integridad y consagración, una jefa exigente pero maravillosa y muy humana, con valores extraordinarios, para ella mi respeto y admiración, y le deseo todo lo mejor en el nuevo sendero por transitar.

Carmen Galván: Felicidades para mi jefa, ha sido ejemplo para todos los que la conocemos, mujer de acero, trabajadora, responsable, exigente…una verdadera dama. Yo en lo personal la admiro muchísimo, mis respetos para ella. Le deseo lo mejor en esta nueva etapa de su vida

Ruth María Ferrer Fortea: Es un orgullo poder decir que mis primeros pasos en esta maravillosa Empresa, fueron como una «Chica de Cable», e imposible omitir el papel determinante que tuvieron mujeres líderes, empoderadas como nuestra querida Zucel, formadora de muchas y muchos que hoy seguimos sus enseñanzas y ejemplo desde otras posiciones. Gracias por tanta entrega, disciplina, sentido de pertenencia, consagración y amor. Siempre tendrá un lugar especial en nuestros corazones.

Su ardua y fructífera trayectoria laboral trascenderá a muchas otras generaciones pues su ejemplo y consagración está impregnado ya en la formación de muchos que siguen sus pasos con orgullo.

La lírica de una de sus «muchachitas» del también conocido como CAT así lo reafirma. Caridad Romero Marten así ve a Zucel, y de esta manera le despide y rinde homenaje a su entrega a la organización.

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