De orilla a orilla

DE ORILLA A ORILLA
(SABOR A SALSA)

GUÍA CRONOLÓGICA DEL DESARROLLO DE LA MÚSICA POPULAR CARIBEÑA

AUTOR: Antonio Mora Ayora

Esta es la primera edición electrónica de un  libro sobre nuestra música popular del Caribe de habla española, la primera edición fue realizada  en 1992 por la Diputación Foral de Álava

Se trata de la primera guía editada en España sobre la historia de nuestra música popular que se desarrolla en el Caribe hispano desde la llegada de Colón y hasta nuestros días y en su edición digital está en fase de corrección pero estimamos que los datos que ofrecemos desde la FUNDACIÓN CULTURAL SON AL SON son de máximo interés y deben estar al alcance de todos los soneros del mundo. Perdonad pero lo iremos corrigiendo poco a poco, en nuestro tiempo libre…

Dedicado a la memoria de la mejor persona que he conocido, un hombre bueno y honesto, un hombre que me enseñó, con su ejemplo, a colocar la verdad y la solidaridad en el más alto pedestal, Antonio, mi padre.

PD: Al tener el firme propósito de no escribir otro libro quiero también dedicar este escrito a la mujer que me dio el ser y me ofreció todo su cariño y dedicación, Ramona, mi madre.

Y por la misma razón, dedico estas líneas a Isabel, mi mujer, un premio gordo que la lotería de la vida me tenía reservado, por su paciencia y entrega, y a Daniela y Antonio, nuestros hijos por ser dos personitas geniales.

Por último te lo dedico a ti, lector, que en estos momentos pasas tus ojos por estas líneas, porque ahora, de alguna forma, estoy vivo en ti, ojalá te sirvan para acercarte, un poquito al menos, a nuestra común cultura hispana.

INDICE

Prologo.
Introducción.

DE ORILLA A ORILLA (PRIMERA PARTE) Año 1492

Las culturas hispanas comienzan a llegar al Caribe.
El negro africano en España.
Las culturas precolombinas del Caribe.
Comienza la llegada de las culturas africanas al Caribe.
Los orígenes de la música popular caribeña.
Siglo XVII: la música popular sale a la calle en Cuba..
Un siglo de incubación (Siglo XVIII).
El nacimiento de la música popular cubana.
La Tumba.
Triunfo de los bailes de salón españoles.
De la tonadilla española al bufo cubano.
A bailar, a bailar.
La Contradanza cubana.
Las orquestas típicas.
Otros bailes de salón.
La Danza cubana..
La Guaracha.
La Guajira.
El Bolero.
Las serenatas.
La Zarzuela.
El apasionante mestizaje del ritmo Tango llegado de África.
La Danza cubana sigue exportándose.
El Merengue dominicano.
La Habanera.
Nace el Danzón.
Orquestas de Danzones.
La independencia cubana.
El piquete típico cubano.
La consagración de la Música Caribeña en el mundo 36 Ritmos caribeños.
Los nuevos dirigentes cubanos reniegan de sus orígenes.
La Canción cubana: Los Troveros.
Nuevas fusiones.
Los compositores precursores de la Trova.
Los grupos e intérpretes.
Nuevas culturas emigran al Caribe.
Nace la Rumba flamenca y otros cantes de ida y vuelta.
La Habana, centro mundial de la música.
El sincretismo religioso en el Caribe.
Los Ñáñigos.
La madre Rumba surge con fuerza incontenible en Matanzas.
La industria discográfica populariza la Rumba y el Son.
El Son florece en La Habana.
El Septeto Habanero.
El Septeto Nacional.
El Trío Matamoros.
Los compositores de la época.
La Charanga de Doña Irene.
El Danzonete.
La Guantanamera.
Las Charangas Cubanas.
Xabier Cugat versiona la Música Caribeña.
La música popular cubana.
Antonio Machín.
Lecuona Cuban Boys

DE ORILLA A ORILLA (SEGUNDA PARTE) 

Y sigue la exportación de ritmos cubanos.
El Mambo.
Los Conjuntos.
El Conjunto Casino.
Arsenio Rodríguez.
Osvaldo Farrés.
Grandes del momento.
Las orquestas femeninas.
Los tríos.
Los Guaracheros de Oriente..
Celina y Reutilio.
Los cuartetos.
Comienza la fusión.
Miguelito Valdés.
Billo’s Caracas Boys.
La Música Caribeña triunfa en el Palladium .
En La Habana nace Tropicana.
El Mambo moderno.
El Merengue evoluciona y nace la Bachata.
Orquestas cubanas del 30 al 50.
La década sabrosa.
El Cha Cha Cha.
El Batanga.
Éxitos caribeños en el mundo entero.
Beny Moré.
Las Descargas.
Andrés Echeverría «Niño Rivera».
Las discográficas.
Fajardo y su Charanga.
La Charanga Duboney.
Y en eso llegó Fidel.
La Pachanga y la emigración.
D.R. (Derechos de autores reservados).
Más ritmos cubanos.
Grupos cubanos actuales.
De Cuba a Nueva York y Puerto Rico.
Rafael Cortijo.
Ismael Rivera «Maelo».
El sonido Nueva York.
Jala Jala y Bugalú.
Joe Cuba.
Música para músicos.
La Lupe.
Mientras tanto en el Caribe.
… y a partir de ahora todo es Salsa.
Fania.
En directo desde Cheetah.
Nace Irakere.
El Caribe entero la goza.
Galería de salseros.
Willie Colón.
Eddie Palmieri.
Ray «manos duras» Barretto.
Johnny Pacheco.
Larry Harlow.
El boom industrial de la Salsa.
Un genio gris de la Salsa.
Los cantantes de la Salsa.
Ismael Miranda.
Hector Lavoe.
Pete «El Conde» Rodríguez.
Ismael Quintana.
Justo Betancourt.
José «Cheo» Feliciano.
Celia Cruz.
Las mejores orquestas de baile.
Juan Formell y Los Van Van.
El Gran Combo de Puerto Rico.
Y seguimos en Salsa.
Experiencias paralelas al boom salsero.
Típica 73.
Grupo Folklórico y experimental nuevayorkino.
Conjunto Libre.
Salsa en Venezuela.
Dimensión Latina.
Oscar d’León.
Sonero Clásico del Caribe.
Trabuco Venezolano.
Otras orquestas venezolanas.
Sabor puertorriqueño.
Willie Rosario.
Roberto Roena.
Bobby Valentín.
Marvin Santiago.
La Sonora Ponceña.
Luis Perico Ortiz.
Frank Ferrer.
Colombia tiene Salsa.
El Vallenato.
Los colombianos sabrosos.
Joe Arroyo.
La Bachata y el Merengue pa’gozar.
Más Salsa.
Las Charangas.
Rubén Blades o la Salsa consciente.
De los 80 a los 90.
Grupos y cantantes de los 80.
Reggae español.
Salsa y Merengue.
La Música Caribeña en la radio.
La Música Caribeña en España.

ANEXOS Direcciones y teléfonos de interés

Bibliografía.

El autor y su obra.

PRÓLOGO

En mi primera visita a Cuba en 1984 un nuevo sentimiento anidó en mi corazón, el cariño hacia unos pueblos lejanos en la distancia pero muy cercanos en infinidad de pequeños detalles. Esta inquietud me empujó a investigar sobre nuestros lazos culturales comunes y acabé amando la Música Popular Caribeña.

El contacto con el pueblo me hizo comprender que, no sólo nos unía el idioma, sino que existían lazos de sangre y cultura que desconocía.

Los medios de comunicación nos habían apartado de la cultura africana, oriental e hispanoamericana, ofreciéndonos como única alternativa la cultura anglosajona.

En 1987, al iniciar mi programa radiofónico, comprobé que sólo hacía falta divulgar unos conceptos mínimos sobre el Son, el Guaguancó, la Guajira, la Guaracha, la Cumbia, el Merengue y otros ritmos caribeños, para que su sabor volviera a ocupar un lugar relevante en los gustos de los amantes de la música y el baile en España. El problema era que los medios de comunicación le daban la espalda a la música que no nos llegaba de la mano de las multinacionales norteamericanas del disco.

Por entonces, el sello discográfico canario Manzana era el único que editaba Salsa en España de una forma continuada y especializada.

La decadencia del boom comercial de la Salsa en los años 70, en Nueva York, había provocado la desaparición total de la Música Caribeña en España, quedando pequeños reductos de amantes de esta música desperdigados por toda España principalmente en Barcelona, Valencia y Madrid. Las Islas Canarias es un caso excepcional donde la Música Caribeña siempre estuvo presente.

Escuchando antiguas grabaciones de Música Popular Caribeña comprobé que el folklore español tenía claras influencias en distintos ritmos.

El ex-embajador de Cuba en Madrid, Luis Méndez, afirmaba que «apostar por nuestros comunes lazos culturales, es apostar a lo seguro pues nada ni nadie podrá romper los lazos culturales y sanguíneos que hermanan a los españoles con los países hispanoamericanos. Nuestros antepasados son los mismos.»

Desde 1987 fui divulgando en mi programa radiofónico los distintos tipos de ritmos de la Música Popular del Caribe de habla hispana, a los que hoy se les engloba en Europa bajo el concepto de Salsa, haciendo ver sus notables diferencias con ejemplos musicales. Hoy en día, aunque el programa ha cambiado de horarios y título en repetidas ocasiones («Puro Saoco», «El Melao Musical», «El Melao Tropical» «Salsa, Compás y Palmas», «Salsumba» y «De orilla a orilla», «Pasaporte Latino», «Pasaporte Caribeño») hasta el actual «Son de la loma», mi programa de radio es uno de los programas europeos decanos de música caribeña. Desde 1992 realizo también una versión televisiva del programa que se emite semanalmente a través de 35 canales de televisión local en España .

Mi llegada a Nueva York en el 86 me hizo encontrar incunables de la música y publicaciones que me dieron la clave.

Cuando en el 88 escuché en Nueva York el tema de Palmer Hernández titulado «Ven, devórame otra vez» adiviné que, si este tema llegaba a distribuirse en España, sería un auténtico bombazo. Providencialmente, la industria salsera norteamericana desembarcó en España y «El empresario salsero del mundo», Ralf Mercado consiguió el sueño de estabilizar un sello discográfico en Europa. Oscar Gómez, junto a muchos socios famosos entre los que destacan un ex-miembro de Pecos y la misma Masiel, funda Bat discos importa el éxito de RMM y «Ven, devórame otra vez» supuso el resurgir de la Música Caribeña en España. En 1989, el puertorriqueño Lalo Rodríguez consiguió colocar su disco en el número 10 de la lista oficial de ventas y con ello provocó que muchos mirasen hacia los nuevos sabores que se estaban fusionando en el Caribe.

Algo parecido me ocurrió en junio del 90 al escuchar en las emisoras hispanas de Nueva York el tema «La Bilirrubina» de Juan Luis Guerra, éxito en el 91 en España. Más de 250.000 personas asistieron a sus conciertos en distintas ciudades españolas, vendiendo más de un millón de discos. «Ojalá que llueva café», «Burbujas de amor» y «La Bilirrubina» fueron los temas estrella que impactaron en España.

Colombia, una gran desconocida para el gran público si exceptuamos su popular Cumbia, dio su paso al frente con el éxito de Carlos Vives y la llegada del Vallenato.

La onda de Miami arrasó con una canción de Estéfano interpretada por Gloria Stefan «Mi tierra». En 1996 Estéfano con Donato están siendo un auténtico impacto y Gloria Stefan, con su «Abriendo Puertas» está que se sale de las listas de ventas, muchos meses en el número uno de las listas españolas.

Entre tanto las mejores bandas del Caribe nos visitan ya con cierta asiduidad, gracias a gente como David Sandoval un joven empresario catalán que ha apostado fuerte por la divulgación de la música cubana en España, la hora de la música latina en Europa, y en el mundo, se está acercando.

Los grupos europeos vuelven sus miradas a las percusiones y ritmos frescos del Caribe. El Caribe es una fuente inagotable de ritmos que muchos grandes músicos europeos comienzan ahora a descubrir.

La razón de este impacto es múltiple. Por un lado, la Música Caribeña tiene unas claras raíces hispanas enriquecidas por los ritmos africanos e influencias de muchos lugares de Europa. El acordeón vallenata tiene origen alemán y mucha simbiosis con la trikitritxa vasca. Por otro, la utilización del español provoca una perfecta comunicación entre el público y los intérpretes de Música Popular Caribeña. Para rizar el rizo, Juan Luis Guerra supo recoger la tradición de la música popular dominicana y fusionarla con matices de la música de Beatles. El resultado ha sido fulminante.

En 1996 se cerró un ciclo importante con la aparición del disco de la discográfica RMM, Tributo a los Beatles. La música latina ha logrado una sonoridad tal que ha demostrado su total equiparación con aquella música de los chicos de Liverpool. Versiones salseras de los temas clásicos de Beatles, que en los años sesenta cortaron la proyección de la música latina y propiciaron la invasión discográfica anglosajona en todos los países hispanos. Tras más de 20 años la música latina ha demostrado que puede ofrecer un sonido tan dinámico y actual como la mejor música pop de todos los tiempos, así considerada la obra de Beatles.

Ahora las jóvenes formas del merengue-house, el merengue-rap, el reggae-rap español, la hipersalsa y el pop caribeño están infiltrándose en los templos sagrados de la música disco, las discotecas programan ya con cierta regularidad productos latinos. Aunque estas músicas sean vituperadas por los ortodoxos musicólogos como Enrique Romero, mi buen amigo editor de «El Manisero», la mejor revista sobre música latina que yo haya conocido y entendido, no hablo inglés, gracias, son una importante punta de lanza de la música latina.

Mi única pretensión al escribir esta breve historia divulgativa es que tras su lectura quede claro que existe una clara diferencia entre Salsa, Hipersalsa, Merengue y otros ritmos caribeños. A partir de ahí se comienza a gozar. Para que la gozada sea total, recomiendo tomar unas pocas clases de Merengue y Salsa en alguna academia de baile para desentumecer las caderas.

Uno de los temas que más me ha costado asimilar es la utilización actual del termino Música Latina. Si bien su uso no es del todo correcto, la realidad es que la mayoría de los hispanoamericanos residentes en EEUU se autodefinen como latinos, de ahí que a la música que producen la denominen latina.

La «raza latina», mezcla de latino-europeo, africano, indio, chino, árabe y emigrantes de todo el mundo que llegaron al Caribe hispano, sólo existe en América, de ahí la reivindicación del término latino, unido a la reivindicación de americanismo. Por contra, el calificativo de hispano posee una mayor dependencia española.

En la actualidad, aunque los pueblos hispanoamericanos no reniegan de sus influencias españolas, marcan sus diferencias. Por las mismas razones, el termino Latinoamérica es el nexo común que los americanos no anglosajones utilizan habitualmente.

Con la toma de conciencia social, política y cultural de los hispanos bajo el calificativo de latinos, el español es el idioma extranjero más estudiado en las Universidades norteamericanas y los hispanos comienzan a sacudirse el complejo de inferioridad que mantuvieron durante muchos años en EEUU.

Afortunadamente, la pretendida desculturización del hispano no ha sido posible. Parte de culpa la ha tenido la música hispano-afro-caribeña que ha sabido infiltrarse en todos los ambientes norteamericanos y unir a los hispano- afro-indo-americanos bajo el concepto de latinos.

En la actualidad, el pueblo hispano-americano sigue buscando descubrirse a sí mismo, cada vez la utópica unión de intereses comerciales del rea hispanoamericana se ve más factible pero los intereses multinacionales anglosajones luchan denodadamente por no perder su protagonismo en todo el continente americano, teniéndolo conceptuado como coto privado de negocio e infiltración cultural. Por desgracia los sucesivos gobiernos españoles no acaban de volcar su acción exterior hacia hispanoamérica, los intereses económicos pueden sobre nuestros lazos de sangre y nuestros débitos morales pendientes.

La celebración de V Centenario no supuso más que unos actos de artificio, pero al menos puso un grano de arena más en nuestro acercamiento. Las bandas que visitaron Sevilla y algunas otras ciudades europeas y los conciertos que se ofrecieron por televisión divulgaron la música latina.

Pero el verdadero reencuentro popular de los pueblos hispanoamericanos con sus raíces europeas, hermanos de sangre y cultura, que fueron abandonados a la influencia anglosajona de EEUU o la URSS, en el caso de Cuba, est aún pendiente.

La Europa del siglo XXI debería volcarse en la creación de unos lazos fraternales de cooperación hacia unos países que colonizó y luego abandonó a su destino. España tiene un importantísimo papel a jugar en el desarrollo socio- cultural de Hispanoamérica, es más, España tiene la obligación moral para con nuestros hermanos del otro lado del Atlántico.

Aprovecho este prólogo para expresar mi gratitud al Dr. Cristóbal Díaz Ayala por el envío de su libro «Música Cubana», que he tomado como texto básico para la elaboración de esta breve historia. Remitiendo a él a todos los lectores que quieran profundizar en los temas que trataré.

Quiero pedir perdón a tantos y tantos extraordinarios autores e intérpretes que no se nombran en esta breve historia. Con ella pretendo que el lector tenga claro que no es Salsa toda la música caliente que está llegando de América al igual que todo en la Música Vasca no es Zortziko o en la Música Andaluza, Sevillanas. Llamar Salsa a un Merengue o a una Cumbia es como llamar Zortziko a un Aurresku o a un Arin Arin o Sevillana a una Bulería o a una Alegría.

Navegando por el sabor de la Salsa llegué a su raíz y la ciudad «meca del sonero», Santiago de Cuba, lugar obligado de peregrinaje para el amante de los ritmos caribeños pues dos de los ritmos más universales nacieron en sus calles y en sus lomas orientales, el Bolero y el Son.

Los epígrafes que se recogen en el índice y se extienden a lo largo de la presente Guía sólo nos ayudan a ir situando a cada grupo o acontecimiento en su periodo histórico. Por el carácter básico de la Guía no realizo un análisis profundo de cada grupo, ritmo o acontecimiento aunque exista un epígrafe que así pudiera indicarlo.

Para ampliar documentación deben consultarse los textos que indico en el apartado de Bibliografía. 

A lo largo de la historia abandonamos el desarrollo cronológico al tratar de la vida de determinados intérpretes de los que, una vez situados en su época, aporto información de toda su obra.