Reactivemos el Bolero Cubano

Nuestro Bolero sigue siendo emoción y cultura cubana. Como se hace notar a diario, la sociedad busca nuevas formas de convivencia, o supervivencia, y por ello tiende a cambiar cánones que hasta ahora han regido nuestras vidas en todos los aspectos, pero sobre todo en los emocionales y culturales.

Con el desarrollo de las comunicaciones y su incidencia en nuestras vidas, lo que antes fue familiar y nacional, hoy es internacional y global en muchos casos.

El comportamiento de las relaciones humanas ha cambiado, y con él, las formas de su expresión, donde la música, como manifestación emocional  juega importante papel.

Cuba fue durante muchos años uno de los lugares de referencia internacional en el ámbito musical. Los ritmos cubanos fueron admitidos y admirados en todas las latitudes

bolero 1 hermanos santos

 

Pero desde hace algún tiempo notamos que se ha invertido el proceso, y son ahora ciertos ritmos foráneos los que motivan a los nuevos creadores musicales cubanos y mueven a la juventud cubana, en detrimento de nuestro acervo, que en muchas ocasiones es catalogado de viejo y atrasado.

Dados los cambios sociales globales actuales en busca de nuevas corrientes, es comprensible que se cometan errores, pero es muy importante estar alerta para corregidos para evitar perder todo lo conseguido.

Los latinos mayores de 40 años podemos observar que los ritmos musicales, el mensaje de sus letras y sobre todo el baile, han experimentado cambios sustanciales, que no constituyen precisamente una elevación de los valores que intentan sustituir.

El incremento del turismo español y norteamericano, con sus ansias de ver y sentir la auténtica cultura musical cubana  en sus diferentes aspectos, pueden aportar mucho.

A día de hoy la bachata dominicana, una expresión actual del bolero y el son cubanos, está en la cúspide de los bailes de pareja en todos los ambientes latinos, y puede contribuir a recuperar aquellos valores.

bolero

Si es bien informado y guiado, el turista puede y debe contribuir a la recuperación de aquellos ritmos que nos hicieron ser lo que somos en el plano musical. Por tanto, escuchemos y bailemos bachata, pero no dejemos de lado al bolero y el son, que fueron su raíz y la expresión musical y bailable de unas relaciones sociales, personales y amorosas que debemos seguir mejorando para nuestro bienestar terrenal.

Por Lázaro Miguel Rodriguez