Museo del Chocolate

En la célebre Casa de la Cruz Verde, otrora residencia de los Condes de Lagunilla, y punto de partida de la procesión del Santo Vía Crucis, radica desde noviembre del año 2003 el Museo del Chocolate.

La restauración de este inmueble marcó el inicio del proyecto Brujas, iniciativa de cooperación entre Cuba y el pueblo belga, a través del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que incluye la rehabilitación de 64 viviendas para familias del Centro Histórico de La Habana.

Inspirado en el Museo de la Plaza Real de Bruselas, en Bélgica, y nacido gracias al apoyo de madame Jo Draps, su directora, la institución patrimonial de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana propone un recorrido por la historia del cacao, su cultivo, producción y comercialización.

En paneles colocados en las salas del museo se exponen textos con la historia del chocolate desde su descubrimiento por los españoles en América y su uso por los pobladores antes de la colonización europea, además de carteles de diferentes épocas de afamadas industrias y firmas chocolateras extranjeras y cubanas.

La muestra permanente exhibe una colección de tazas chocolateras de porcelana, procedentes de Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia, exponentes de la variedad de diseños de esos utensilios entre los siglos XIX y XX. Entre ellos, se distingue una taza bigotera francesa, con la cual los caballeros bebían el delicioso líquido sin mojar sus bigotes.

Moldes de baquelita y un envase para confituras, donados por el Museo de la Plaza Real de Bruselas, enriquecen la colección conformada también por chocolateras de cerámica ordinaria, cazuelas, cántaros y tazones de loza inglesa hallados en excavaciones arqueológicas del Centro Histórico, que evidencian la presencia de ese tipo de artículos en los entornos domésticos y religiosos habaneros de los siglos XVIII y XIX.

En el Museo del Chocolate el visitante puede apreciar las técnicas aplicadas para la fabricación artesanal de bombones, todos los martes y viernes, a las once de la mañana, o degustar la exquisita bebida preparada de la manera tradicional o según la elaboraban los aztecas

Tomado de http://www.ohch.cu/