Cuba, un destino saludable para mejorar tu salud

El aval de un excelente sistema de salud, con instituciones diseñadas para cada tratamiento específico, coloca al turismo de salud en la mayor de Las Antillas en condiciones de responder a los clientes más exigentes en cuanto a restablecimiento físico y mental se refiere.

La eficacia de la estrategia cubana de salud se refleja en indicadores de salud a nivel del mundo desarrollado, con una esperanza de vida que supera los 73 años y tasas de mortalidad infantil entre las más bajas del orbe, además de la disminución de la mortalidad materna.

El sistema de atención primaria en la isla está generalizado, con el respaldo que otorgan las técnicas más avanzadas en la materia, aplicadas por personal calificado en una extensa red de instituciones hospitalarias de alto nivel.

Propuestas únicas para enfrentar enfermedades como la retinosis pigmentaria y un completo esquema de vacunación con productos desarrollados por centros cubanos de investigación están también a disposición de las opciones de salud.

Programas de primera línea y procedimientos únicos llevan a los visitantes a instalaciones donde se tratan diversas patologías oftalmológicas, o bien con técnicas dedicadas a padecimientos dermatológicos y en la cura de ese extendido mal conocido como vitíligo.

Adictos a las drogas y al alcoholismo, muchos de ellos dados por perdidos en sus países de origen, encuentran en Cuba la solución a sus males, apoyados por un entorno natural agradable y tranquilo que contribuye a la curación.

Tratamientos para regular el peso corporal, combatir el estrés, el envejecimiento y la realización de habituales chequeos médicos forman parte de la amplia gama de servicios que reciben los interesados.A lo anterior se añade la esmerada atención personalizada de los profesionales de la isla e instituciones en condiciones de enfrentar los más disímiles padecimientos.

Las condiciones naturales de la mayor de Las Antillas también contribuyen al avance de la citada modalidad, pues muchas de las riquezas del entorno sirven de complemento a los más variados tratamientos.

En el mundo moderno, donde la vida transcurre de una manera cada vez más rápida e intensa, una pausa para acercarse a lo natural y espiritual es siempre bien recibida por el hombre, el cual encuentra en ello las condiciones necesarias para restablecer el equilibrio y enfrentar nuevos desafíos.

Junto a los amantes del sol, las blancas arenas y cálidas aguas cada año miles de visitantes acuden en busca de salud, interesados en programas que les retornen a un estado físico ideal.

De esa forma, el auge del turismo en la mayor de Las Antillas, favorecida por su ubicación geográfica, centenares de kilómetros de excelentes playas y un entorno natural prácticamente virgen, se acompaña en la actualidad con acciones a favor de una mayor calidad de vida.

Publicado en http://www.dtcuba.com/